Documento sin título
Visitar web
Visitar web
 


Mariette Lydis

Biografía

(1887-1970) Nació en Viena, Austria, como Marietta Ronsperger.

El erotismo y el amor sáfico fueron algunos de sus temas favoritos.

Poco antes de morir donó con su característica generosidad, al Museo Sívori, Argentina, la mayoría de las obras, ilustraciones originales y libros.

Debutó como pintora con una exposición personal en la Galería Bernheim Jeune de París, Francia.

Su presentación constituyó un verdadero suceso y posteriormente participó como miembro del Salón de Otoño y jurado oficial del mismo.

Recibió una esmerada educación en literatura, música e idiomas, pero sus condiciones naturales para el dibujo hicieron de ella prácticamente una autodidacta en la que resultaría su vocación definitiva. En cuanto a su persona, se casa con un griego muy rico, Jean Lydis y va a vivir a Atenas, Grecia.

Será desde entonces Mariette Lydis.

Pasará diez años en aquel país, viajando frecuentemente con su marido, realiza dibujos acuarelados, inspirados en temas orientales.

Decide publicar en Alemania los libros con sus ilustraciones.

Su carrera artística ha comenzado y desea dedicar su vida al arte.

Parte a Italia divorciada, instalándose cerca de Florencia, allí comienza a pintar al óleo, recibiendo la impronta de los maestros italianos.

Exhibe por primera vez en la galería Bottega Di Poesía de Milán y es invitada a París, al Salón de otoño de 1925, Francia.

Hace allí numerosas amistades en el mundo artístico.

El novelista Marius Leblond la llama la Botticelli del mundo de Dostoievsky, por su arte realista que mostraba con crudeza, pero gran sensibilidad y ternura, una galería de seres desposeídos y de los bajos fondos.

Su dibujo de trazo preciso y delicado, algo mórbido, recuerda al de Foujita.

Una sucesión de triunfos jalonó sus exposiciones de París, en Londres, Bruselas, Amsterdam, Viena, Venecia, Ginebra, Nueva York, Buenos Aires.

Sus obras llegan a numerosos museos del mundo, entre ellos Amsterdam, Florencia, Londres, Nueva York. En París conoce al conde italiano Giuseppe Govone, editor de libros para bibliófilos, con quien se casa. Él la inicia en la litografía y el aguafuerte, publicando diversos autores ilustrados por ella, Ovidio, Luciano, Boccaccio, Baudelaire, Louys, Colette.

En agosto de 1939 deja París y marcha hacia Inglaterra.

A pocos días de su llegada a Londres estalla la guerra.

Los bombardeos sobre Inglaterra la terminan de decidir y zarpa hacia la Argentina.

A fines de julio de 1940 llega a Buenos Aires.

La recibe aquí la Condesa Govove de manera extraordinariamente cálida.

Su título y su glamour atraen a la sociedad local.

Trabaja incansablemente, tiene numerosos alumnos y pinta gran cantidad de retratos.

Viaja por el país, retratando sus paisanos, sus niños humildes, sus animales y su flora.

Finalizada la guerra permanece en su amada Argentina.

Posteriormente pasará casi dos años en París, trabajando intensamente para luego regresar a Buenos Aires.

Poco antes de morir con su característica generosidad, donó al Museo Sívori, la mayoría de las obras, ilustraciones originales y libros de su posesión.

Está sepultada en La Recoleta, Argentina.

Su sencilla tumba yace muy próxima a la de Eduardo Mallea, con quien comparte un destino de abandono, común a los artistas hoy lamentablemente olvidados.